CHILE: LA PROTESTA ESTÁ ESQUINADA

CHILE: LA PROTESTA ESTÁ ESQUINADA
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Hace algunas semanas la burocracia sindical llamó a un Paro Nacional para el 30 de abril. Esta jornada convocada no sobrepasó las protestas territoriales y no logró, lo que se sabía con anticipación, la paralización de la producción como era el objetivo de la llamada. Es obvio que la convocatoria de la Central Unitaria de Trabajadores se encuentra íntimamente ligado con la proximidad de las elecciones del 15 y16 de mayo donde el progresismo se juega la vida después de haber firmado y aceptado el Acuerdo Nacional por la Paz (noviembre, 2021) y su cronograma. 
 
Para los burócratas chilenos la pesadilla fue muy mayor ya que al otro lado del continente, Colombia, si se produjo un llamado a Huelga General, a Paro Nacional que sí tuvo todos los elementos de serlo, de masividad, de combatividad y que hizo que el narcogobierno retrocediera. La burocracia sindical sigue con su misma lógica y camino, ensimismada, vinculada al empresariado, al reformismo y al Estado Opresor como si fuera uno más de sus cuantiosos ministerios. 
 
En este sentido hace bien leer la visión de la realidad del Movimiento Juvenil Lautaro que da con una lectura precisa de lo ocurrido en estas semanas. Bueno tenerla en cuenta para no llamarse a engaños desde otras latitudes del continente en relación a los últimos sucesos. 
 
LA PROTESTA ESTÁ ESQUINADA
Una valoración necesaria, urgente y certera de realizar.
 
La semana que pasó fue del toda intensa, un conjunto de procesos en curso han ido intensificando sus posiciones, una serie de acontecimientos ocurriendo que develan con mayor exactitud a estas mismas posiciones y las lejanías existentes entre ellas…sin duda que un cogollito de asuntos que son necesarios mirar en su justa medida para seguir buscando el trampolín del salto cualitativo de lo propio popular.
 
Una de las principales afirmaciones que quedó clarita esta semana es que la potencia transformadora de la protesta está “esquinada” en los territorios populares, en los cuales ya va adquiriendo dimensiones de verdaderas trincheras y bastiones de luchas, es cosa solo de mirar la potencia desbordante de Antofagasta, la reiteración consecuente de diferentes poblaciones de la Región Metropolitana, la reaparición en el escenario de la “joya del pacífico” y las búsquedas incesantes de la octava región…una verdadera columna vertebral vanguardista desplegándose y haciendo suyo por completo el escenario nacional. En no pocos lugares, la pelea es esquina a esquina, el Gigante Popular ha ido aconchando una experiencia, un recorrido y ha ido siendo capaz de ir cualificando los mismos combates, golpeando los dispositivos clásicos de la represión y los cuales han optado por el “copamiento” de la policía militarizada y en algunos lugares con apoyo de los buenos para nada de los militares, para tratar de amenguar esta ventaja creativa que le hemos ido sacando como Pueblo. Todo ocurriendo en los territorios, un pueblo que se va organizando para luchar, cada uno cumpliendo con sus roles, esas miradas conspirativas acompañando los cotidianos y la insistencia de ir por más y más.
 
Antofagasta sin duda que es la vanguardia de todo esto ocurriendo, es gratamente impresionante su insistencia callejera, desbordante y que se ha instalado – ganado- como referente ético de lucha. El poder sabe de aquello, está al tanto de esa potencia y el rechazo categórico a sus políticas represivas, ha hecho todo lo posible para invisibilizar lo que allí está ocurriendo, ha lanzado a los perros de los milicos a acompañar a los inoperantes pacos. Han copado vario lugares de la ciudad, han querido disputar las esquinas de las poblaciones con abundante y anticipada fuerza represiva, han reforzado la persecución y han fortalecido su Estado Policial para tratar de frenar este ímpetu esquinado de pueblo…pero el resultante salta a la vista, desborda el escenario y anula todos esos dispositivos… Antofagasta está en llamas e imparable.
 
Una segunda afirmación es la que refiere a un hecho ya consumado, a un proceso en despliegue que no tiene vuelta atrás y que doblegó por completo las intenciones del poder. El desacato absoluto popular es un hecho incuestionable, las medidas restrictivas represivas enchapadas de preocupaciones sanitarias han pasado completamente a un segundo plano. No pocos han querido reducir esto ocurriendo a una suerte de irresponsabilidad siendo que es todo lo contrario, el pueblo ha echado mano a su experiencia y sabiduría para cuidarse (siempre hay excepciones), con el autocuidado necesario no ha dejado de protestar, por lo tanto las pretensiones de contrarrestar lo propio popular ha quedado por completo anulado, el desacato está esquinado dándole cotele insolente en los territorios populares.
 
Una tercera afirmación, es que los dos procesos mencionados han ido chocando en el escenario con las posiciones reformistas y ciudadanistas que en la última semana han visto una posibilidad de calentar en algo sus candidaturas desaliñadas y truncas. Esta semana ha quedado más claro que nunca la crisis estructural e histórica del sindicalismo criollo, ha quedado establecido – una vez más- de su alcance limitado y de que está atravesado de lado a lado por un manto de burocratismo cotizante, una lógica que frena el desate de las ganas y que lo ubican en el flanco más débil del Movimiento Popular chileno, el poder entra por ahí como Pedro por su casa, a cada rato y cuando lo estima necesario hacerlo. Y cuando hablamos del sindicalismo criollo hacemos referencia a una generalidad, porque es todo el espacio de la política “obrerista” la que está en esta preocupante situación, el institucional y el alternativo. Al respecto tres hechos acontecidos la semana pasada que dan cuenta de esta afirmación:
 
- La búsqueda tosca y sobrevalorada de otorgarle a los “portuarios” la victoria de haber conseguido el tercer retiro. Aquella afirmación errada es del todo intencionada en procurar de otorgarle al espacio de trabajadores(a) una cualidad y significancia que en el presente no existe, es simplemente una acción forzada. Los portuarios se pusieron, claro que sí y lo hicieron de manera contundente pero con ambiciones acotadas pero también se pusieron los territorios por más de una semana y sus ambiciones son mayores.
 
- La Huelga General Sanitaria, sin portuarios y sin huelga efectiva, no fue más que una pasarela para que, candidatos reformistas y alternativos, hicieran gala de lo trunco de sus búsquedas. Nuevamente se repite el mismo patrón de cosas, es lo propio popular quien le otorga tintes de insolencia y de lucha concreta. Ya sea en la mañana y sobre todo en la noche, lo propio popular subvirtió por completo el llamado de aquel día, lo “esquinó”.
 
- El primero de mayo fue una jornada testimonial carente de lucha concreta. Para nada crítico lo testimonial, todo lo contrario es de utilidad gigantesca pero siempre y cuando vaya acompañada de búsquedas de lucha y no de mera constatación. El 1 de mayo era el espacio para que todo ese sindicalismo alternativo crítico jocosamente del sindicalismo institucional, hiciera despliegue de sus diferencias conceptuales. Pues no ocurrió para nada aquello, quedó claro que comparten la misma lógica y su única diferencia es quien cuenta con mayores sindicatos cotizantes, es decir, diferencias cuantitativas pero para nada cualitativas.
 
Y para más recacha les tocó una semana donde la impronta campesina, popular y sindical parcera desbordó el escenario latinoamericano, instalándose inmediatamente las diferencias significativas y notorias a la legua. También chocó con una jornada que no tuvo la cobertura mediática a mérito, como lo fue el 27 de abril, donde lo propio popular guaraqueo contundentemente el aniversario de los pacos.
 
Si creo que lo propio popular tiene una falencia que debe atender a la brevedad, que refiere a valorar de manera justa sus capacidades y potencialidades desbordantes. Encuentro que aquello está muy subestimado, no se resalta y no se ubica en que todo lo ocurriendo, en lo que refiere a lo medular, está siendo bombeado en los territorios populares. Es allí donde está instalado el contrapeso concreto y contundente al poder, es allí donde está avanzando esta nueva jurisprudencia ética, moral y popular del Gigante que se va haciendo en paralelo – aún- a una potente contra hegemonía. Los habitantes del país de los negocios están preocupados con lo ocurriendo, han sintetizado de muy buena manera lo sucediendo, ubicando la preocupación latente en la estabilidad democrática, siendo quienes estamos generando esa inestabilidad somos los que provenimos de lo propio popular, su rica diversidad encandelada y extendida por el país, la cual se comunica por osmosis y no por carriles orgánicos.
 
Es justo, necesario y certero dimensionar la potencia transformadora del Pueblo de Chile.
 
Fernando
Secretario General
Lautaro
Movimiento Juvenil Lautaro
3 de mayo de 2021

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