CHILE. ¿APROBAR PARA SEGUIR “LUCHANDO”?

CHILE. ¿APROBAR PARA SEGUIR “LUCHANDO”?
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El pueblo tiene bastante paciencia especialmente con múltiples grupos de izquierda que se han caracterizado por su oportunismo y su política que más parecido como un corcho en el agua: va para donde lo lleve la ola.

Fue durante la dictadura de Pinochet que el Partido Comunista dio forma al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, FPMR en 1983 proceso que se había iniciado años antes. Las acciones llevadas a cabo por el FPMR que en ese contexto era definido como un “aparato armado” del PC comenzó a calar hondo en el pueblo generando una profunda admiración y adhesión por un sector importante. Si bien el FPMR tenía sus propios órganos de dirección y mando dependía políticamente del PC cuyo encargado era “Sebastián”, Guillermo Teillier hasta hace poco diputado de Chile y presidente del PC desde el fallecimiento de la histórica dirigente Gladys Marin (2005). Teillier y la camada de dirigentes que lo han acompañado desde el 2005 ha sido el responsable de la política de derechización extrema del Partido Comunista que no tiene comparación en sus más de 100 años.

La agudización de la lucha de clases durante la dictadura hizo que las contradicciones entre el Partido Comunista y el FPMR se agudizaran, en resumen, entre una posición conciliadora del PC (que desde antes negociaba con la Democracia Cristiana una salida política y pacta de la dictadura. De hecho el PC en el Plebiscito de 1998 se incorporó a la campaña del NO de la oposición a la dictadura y posteriormente apoyo la candidatura presidencial del ex golpista Patricio Aylwin) y la del FPMR que en la figura del comandante Raúl Pellegrín impulsaba una salida popular y revolucionaria a la dictadura. Esto llevó a la separación del FPMR del Partido Comunista (1987) y del desprendimiento del FPMR de un pequeño contingente que privilegió la mantención del cordón umbilical con el PC al cual se conoció como FPMR-Partido (o Frente Partido) para luego cambiar de nombre a Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez que se mantiene hasta hoy.

Instalada la democracia pactada y de seguridad nacional, el PC retomó su antigua y fracasada lucha electoral y inserción política dentro de los marcos de la constitución de 1980 heredada por la dictadura y perfeccionada por la Concertación. Constituyó con varias alianzas de izquierda donde el MPMR también participó. Estas alianzas de izquierda siempre buscaron alianzas y ser incorporados a los pactos político-electorales-programáticos de la Concertación logrando el PC ser incorporados definitivamente en el gobierno de la Nueva Mayoría, antes habría logrado pactos por omisión con la Concertación lo que le permitió su ingreso al parlamento después de décadas. En esa conciliación de clases también participó el MPMR.

La historia oficial, o el correo de las brujas, señala que las nuevas “contradicciones” entre el Partido Comunista y y sus hijos del MPMR llevó a que este se separa del PC y adquiera “autonomía” siendo la última alianza electoral en que el MPMR participa junto al PC, la alianza Juntos Podemos, 2003.

Lo curioso de ese rompimiento es que el MPMR continúa implementando en su vida autónoma una política muy parecida al PC. El MPMR intentó inscribir su propio partido político-electoral, Partido Rodriguista, conformó su propias alianzas electorales, al mismo tiempo que levantaba un discurso definido por ellos como “clasista”.

Si bien el MPMR fue crítico al Acuerdo de Paz firmado por los partidos burgueses, por ambas derechas, durante el estallido social, al igual que el Partido Comunista, el MPMR participó en todo el cronograma electoral derivado de ese acuerdo hasta ahora.

En la actual coyuntura política, Plebiscito de Salida de la Nueva Constitución (4 de septiembre) ha levantado la consigna de APROBAR PARA SEGUIR LUCHANDO. Y es este aspecto lo cual “sorprende” porque en nada constituye una línea política de izquierda ni menos revolucionaria y que se confunde, se mezcla, se asimila, se hermana y se funde con la política que hoy impone el Partido Comunista desde la alianza de gobierno Apruebo Dignidad. NO se distingue en nada la diferencia entre ambos, nuevamente.

Pero más allá de si desde la óptica de estos rodriguistas que se requiera aprobar para seguir luchando, como si fuera un requisito sin el cual no se podría seguir luchando, lo concreto es que lo señalado por el sociologo Felipe Portales en relación a la dicotomía Apruebo / Rechazo echa por tierra lo planteado por ellos. ¿Qué dice Felipe Portales?

“Sin embargo, y aquí está lo más grave de todo desde el punto de vista democrático, el PS obligó a la mayoría de la CC -con sus estratégicos votos para obtener los dos tercios- a aprobar una resolución aberrante e inédita a nivel mundial en procesos constituyentes. Esta es, que en caso de ganar el “Apruebo” en el próximo plebiscito ratificatorio del texto (del 4 de septiembre), fuese luego el actual Congreso -¡o sea, de la fenecida Constitución!- el que entre 2022 y 2026 tenga las atribuciones para concretar legislativamente los textos de la nueva Constitución”.

 “Es decir, NINGUNA ley que implemente la nueva Constitución podrá ser aprobada sin su consentimiento. Además, ambas derechas con sus amplias mayorías tendrán las posibilidades de desnaturalizar lo que quieran de los nuevos textos constitucionales al aprobar las leyes que los implementen”.

“Sea que gane el “Apruebo” o el “Rechazo” en el futuro plebiscito, finalmente se cambiará de la Constitución actual lo que las dos derechas acepten, con lo que puede darse por descontado que los rasgos esenciales del “modelo chileno” que consolidaron y “perfeccionaron” en 30 años seguirán vigentes en el futuro previsible”.

Lo que señala Felipe Portales en una entrevista más extendida realizada por el Correo de los Trabajadores (ver anexo) es que las tratativas, las políticas negociadoras llevadas por la Concertación con la dictadura para imponer una democracia con candado y perpetuar el neoliberalismo, su lógica, fue la misma la que se llevó a cabo dentro de la Convención Constitucional para imponer la aprobación del articulado y para dejarle la implementación al actual parlamento permitiéndole a este la poda de la nueva constitución y así dar continuidad del modelo neoliberal. Es decir una política gatopardista donde las opciones Apruebo / Rechazo no tienen ningún sentido ni importancia por cuanto se encuentran vacíos de contenido por cuanto el acuerdo a espaldas del pueblo ya está en marcha.

Desde esta perspectiva la oposición falsa impuesta en el plebiscito constituye un juego de ilusionismo más dentro de la larga historia de oportunismo político, de conciliación de clases de un sector de la izquierda que solo ha ayudado a confundir aún más al pueblo y a los trabajadores y a demorar la conformación de una Oposición Anti Capitalista y una Alternativa Popular y Revolucionaria desde la independencia de clases y desde la autonomía.

Pero que más se puede esperar. Por más que se busque en internet, en El Rodriguista,  el programa político del MPMR, su estrategia, su táctica, su política revolucionaria no se encuentra. Entonces, ¿cómo se puede hacer política sin lo esencial? Esperemos que si tengan todos estos documentos esenciales en algún lugar y que quien escribe estas líneas esté profundamente equivocado pero hasta ahora no han sido hallados.

Para seguir leyendo

Entrevista a Felipe Portales

https://cctt.cl/2022/06/30/chile-convencional-la-cosntitucion-del-gatopardo-entrevista-felipe-portales/?fbclid=IwAR1bfAnAO-faVesstc_5CsV69JqzcqcG2g6DoFLnxHWnNLPfGPOAmfFidHY

El Rodriguista

https://www.elrodriguista.org/

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