CHILE: EL ESTALLIDO SOCIAL DE LA OLIGARQUÍA (O ALGO MÁS)

CHILE: EL ESTALLIDO SOCIAL DE LA OLIGARQUÍA (O ALGO MÁS)
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“Las felonías no se miden por las reglas del derecho sino por la ausencia de reglas y/o la traición al consenso previo, que es el terreno propio de la acción dictatorial”.

Gabriel Salazar, “Construcción de Estado en Chile”

El Chile de ayer, en construcción

En los años previos a la instauración de la dictadura oligárquica de Diego Portales, Chile se encontraba en un período donde los demócratas-liberales, aquellos que reconocían en el “derecho del pueblo”, eran gobierno y donde el general Ramón Freire tuvo un rol primordial. Esta corriente era contraria al militarismo y dictadura de O´Higgins como de los mercaderes santiaguino que abrazan el centralismo por sobre la autonomía de las provincias y que desconocían a la vez la importancia de los cabildos abiertos como fuente de soberanía popular.

Las contradicciones entre liberales (pipiolos) y conservadores (pelucones) cruzó todo ese período donde los últimos no se cansaron en conspirar asumiéndose como minoría social, política y militar. Solamente el engaño, el soborno, la traición, el asesinato y el no respectar los acuerdos (o consensos) a los cuales llegaron con los liberales y el uso de la guerra y del militarismo hizo que al final los liberales fueran derrotados y los conservadores autoritarios-dictatoriales barrieran con el ideario liberal, impusieran la dictadura, dieran forma a lo que hoy se conoce como “régimen portaliano” y hayan sometido al pueblo, y sepultado la democracia de los pueblos hasta el día de hoy.

Desde la derrota de los liberales, 1829-1830, han pasado 191 años y en todo este tiempo aquella dictadura instaurada por Diego Portales ha ido mutando a lo largo de la historia y ese mismo sector políticos utilizando el mismo método (“el engaño, el soborno, la traición, el asesinato y el no respectar los acuerdos (o consensos) a los cuales llegaron con los liberales y el uso de la guerra y del militarismo”) ha seguido desconociendo con ello la democracia de los pueblos, los derechos de los pueblos, la soberanía popular y ha logrado mantener su dictadura intacta en todo este período. Aun, y a pesar de transcurrido más de un siglo, se siguen asumiendo como una minoría social y política, aunque poderosa económica, militar y judicialmente. Han respondido ante todas las rebeliones populares o estallidos sociales del pueblo con la matanza y el genocidio, con chantaje y con las conspiraciones subterráneas.

El Chile oligárquico de hoy, construido.

El estallido social de octubre del 2019, fue la explosión social más grande de la historia donde el pueblo en lo inmediato se lanzó en contra de los abusos, contra el modelo neoliberal y quizás no en forma tan clara y patente contra la oligarquía representada en el empresariado, el poder económico y sobre todo, y en forma directa y clara, contra la clase política. Si tuviéramos que unir este estallido social con la historia bien podríamos entroncarlo con el movimiento liberal al cual hacíamos mención que enarbolaba de democracia de los pueblos y veía en los cabildos abiertos, hoy asambleas populares territoriales, como la fuente de la soberanía. Al igual que ayer, el estallido social se levantó contra el autoritarismo y la dictadura del abuso. Pero al igual que ayer, la dictadura y los autoritarios respondieron con el militarismo, la traición, el asesinato, el soborno, el chantaje todo para mantener sus privilegios de clase.

Ante esta masividad, aquellos defensores del stablishment, del status quo, aquellos que desconfían de la democracia del pueblo y de la soberanía popular, se unieron y llegaron a un acuerdo. El partido del orden logró sobrevivir y adueñarse del proceso que iba en contra de él mediante el Acuerdo por la Paz de noviembre del 2019.

Lo que no se esperaban era que en todas las elecciones que se derivaron de ese acuerdo oligárquico hasta la instalación de la Convención Constitucional las fuerzas políticas del antiguo partido del orden (derecha fascista y derecha progresista o ex concertación) quedaron en franca minoría siendo los “independientes”, los movimientos sociales y pueblos originarios quienes concentran un poder mayoritario si es que se unificaran.

Esta avalancha social hace que el régimen portaliano que ha estado sobre nuestros hombros por 191 años corra el riesgo de descarrilarse y caer por el barranco junto con todo el modelo de dominación si es que la clase dominante y política, junto al nuevo partido del orden (derecha fascista, ex concertación y Frente Amplio) no logran convencer al pueblo libertario que otro Chile es posible con ellos en la conducción y sin el pueblo como soberano efectivo. Pero para que esa dictadura caiga con todo su peso e historia, el movimiento del estallido debe recuperar la conciencia histórica, comprender que su movimiento actual tiene una conexión y continuidad histórica y por sobre todo debe identificar con precisión a su enemigo y no caer en ingenuidades de último minuto como lo hizo el movimiento liberal de Ramón Freire.

El estallido social de la oligarquía.

La minoría dictatorial, fascista, portaliana, oligárquica y autoritaria se sabe arrinconada. Para colmo de males no puede recurrir a las fuerzas armadas para provocar una insurrección militar contra este proceso abierto como lo hiciera José Joaquín Prieto y Diego Portales contra Ramón Freire esto por los números casos de fraude, robo y corrupción en las cuales están sumidas todas las ramas de la defensa nacional y las policías. Perdieron credibilidad total, moral y ética ante la población que alguna vez las tuvo como referente.

Tampoco pueden recurrir a los antiguos partidos de la derecha conservadora (conservadores, socialcristianos, democristianos, nacionales, gremialistas, etc) por cuanto ya nadie les cree y están reducidos a su mínima expresión como divididos internamente.

Solamente, a la oligarquía le quedan dos opciones.

  1. Utilizar el poder económico, los gremios empresariales, como herramienta de presión y chantaje, como forma de presión para frenar los cambios radicales que podrían incluirse en la nueva constitución. Para ello cuentan no sólo con los convencionales de la derecha fascista sino también con el progresismo (ex concertación y frente amplio) que en conjunto votaron en contra de la eliminación del quorum de los 2/3 para que este sea lo requerido para aprobar la nueva normativa.

A duras penas la convención aprobó el plebiscito dirimente en el caso que la convención no llegara o no reuniera los 2/3 en alguna normativa. Este plebiscito requiere una reforma constitucional desde el Congreso y ya han saltado parlamentarios del Partido Socialista, del Partido Por la Democracia y la Democracia Cristiana, todos de la ex concertación, en contra de llevar a cabo dicha reforma constitucional.

  1. Utilizar la variante fascista, más extrema dentro de la derecha.

Faltando casi un mes y medio para las elecciones presidenciales y parlamentarias, han explotado en el norte de Chile, Iquique y Antofagasta, marchas y protestas anti inmigrantes al más puro estilo del nacionalismo burgués. ¡Chilenos primero! ¡No más ONU!

A la vez, en la última encuesta sobre la elección presidencial se muestra que las dos candidaturas con mayor apoyo son las de Gabriel Boric (Frente Amplio + Partido Comunista) con un 19% y José Antonio Kast (Partido Republicano + nacionalistas / fascistas / neonazis) con un 14%. Curiosamente ambos hechos, protesta anti inmigrante y alza del Partido Republicano coinciden en el tiempo.

Es esta derecha fascista minoritaria la que se niega a morir y que está buscando desde su minoría casi absoluta dentro del pueblo, crear su propio estallido social oligárquico no en el sentido que sean las familias pudientes las que marchen y ocupen las calles, sino que su discurso se haga carne en sectores del pueblo como es el discurso xenofóbico y nacionalista.

Sin duda, en esta oportunidad, quizás, el Partido Republicano no podrá alcanzar la presidencia y en el caso que lo hiciera estaría en minoría absoluta dentro del parlamento y más aun con una nueva constitución contraria a su visión de mundo. Pero también sabemos, y no lo dice la historia, que este sector extremo oligárquico, y al igual que toda la oligarquía, si cuenta con algo que el pueblo no cuenta por más estallido social que pueda producir. La oligarquía cuenta con su estrategia oligárquica de poder, con su táctica, con sus plazos y sabe que con la utilización de los mismos métodos impulsados por Diego Portales, pero en el actual contexto, podrá recuperar el terreno perdido al estar el pueblo desprovisto de su propia estrategia.

Al igual que lo hicieran los conservadores que lograron derrotar a Ramón Freire, la derecha extrema se encuentra trabajando en la construcción de su base social, en la elaboración de su propia justificación para nuevas asonadas reaccionarias que a la larga bien pueden derivar en una nueva aventura militarista y nuevamente la historia está plagada de ellas. Los inmigrantes serán la punta de lanza. El nacionalismo burgués su fundamento y pretexto. Frenar el estallido social del pueblo su objetivo. Impulsar el estallido social oligárquico su herramienta.

Para seguir leyendo

Nuevas marchas anti inmigrantes en Chile

https://www.elmostrador.cl/noticias/multimedia/2021/10/02/manifestaciones-por-crisis-migrante-se-realizaron-en-iquique-antofagasta-y-santiago/

Marcha anti inmigrante en Iquique hace 1 semana

https://www.youtube.com/watch?v=m372R_nubOc

Encuesta sobre la carrera presidencial

https://www.t13.cl/noticia/elecciones-2021/politica/pulso-ciudadano-kast-supera-sichel-siete-semanas-elecciones-03-10-2021

La voz de los empresarios / poder económico

https://www.elmostrador.cl/dia/2021/05/18/juan-sutil-por-convencion-constitucional-tenemos-que-tratar-de-dar-a-conocer-la-importancia-del-desarrollo-del-crecimiento/

Funcionario importante de derecha en la marcha xenofóbica

https://www.youtube.com/watch?v=Yl7JdVjL_bo

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